Trastorno de Ansiedad en niños

A lo largo de nuestra vida y sobretodo de estos últimos meses, ¿cuántas veces habremos escuchado la frase “tengo una ansiedad”?

Y si, es verdad que es una emoción básica que experimentamos todos los seres humanos, pero muchas veces se hace una carga pesada.

Todos hemos podido sentir ansiedad en distinta medida y en diferentes momentos de nuestra vida, en respuesta casi siempre al estrés.

Pero el problema surge cuando la ansiedad empeora con el tiempo.

Muchos niños la han sufrido en el inicio de la pandemia, incluso médicos afirmaban que era normal que no quisieran salir tras la cuarentena.

 

¿Cuándo hablamos de un Trastorno de Ansiedad en un niño?

Básicamente, cuando la ansiedad interfiere en el desarrollo normal de su vida, afecta a cerca del 2% al 6% de los niños.

Los Síntomas más frecuentes

  • Problemas para prestar atención, porque están pensando en sus miedos
  • Pueden estar inquietos e irritables
  • Preocuparse demasiado por las cosas cotidianas
  • Experimentar síntomas físicos que interfieren con la vida diaria (estar cansados, dormir poco…)
  • Sentirse irritables o nerviosas

Pero, ¿Qué es un Trastorno de Ansiedad Generalizada?

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) se define como preocupación y temor crónico y excesivo que no parece tener una causa real.

La preocupación es desproporcionada a los hechos, y una vez el niño empieza a preocuparse encuentra muy difícil o imposible parar.

Los niños y adolescentes con trastorno de ansiedad generalizada con frecuencia se preocupan mucho por cosas como la escuela, familia, amigos, aceptación social…

De forma que continuamente anticipan desastres o catástrofes tanto con respecto a uno mismo como con los demás allegados.

Se cree que los trastornos de ansiedad tienen factores biológicos, familiares, pero también ambientales.

 

El tratamiento debe siempre estar basado en una evaluación integral del niño y su familia.

Las recomendaciones de tratamiento pueden incluir medicación, técnicas de relajación, terapia conductual cognitiva para el niño.

Siendo el foco ayudar al niño o adolescente a aprender destrezas para manejar su ansiedad y ayudarle a dominar las situaciones que contribuyen a la ansiedad…

Con la vuelta al cole nos podemos encontrar con estos casos en nuestras aulas.

No solo van a tener ansiedad y miedos los peques que entran por primera vez, por lo tanto, compañeros seamos pacientes, comprensivos y más que nunca empáticos con nuestros alumnos.

Desde Kadoora os recomendamos prestar especial atención a la educación emocional, a las habilidades sociales y sobre todo trabajar expresar emociones y sentimientos.

Trabajar con ellos a través del storytelling, ejercicios de dramatización (role-play) y ayudar a normalizar ciertas situaciones, porque como todos bien sabemos, lo que conocíamos como normalidad, tardará un par de años en volver a nuestra vida (según los entendidos).

También hay que trabajar con las familias, en la forma de enfrentarse a este problema, ayudarles a dar respuestas adecuadas de empatía y no intentar solucionar el problema en el momento, ni minimizar su importancia y facilitar herramientas para ayudar a dar seguridad a sus hijos.

 

¿Quieres comentar este artículo?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *