Nuestros sueños siempre han estado ahí.

Hay veces que nos permitimos soñar y otras por miedo no.

Pero hoy cambia todo, hoy es el día que decides luchar e ir a por todas, quieres ser maestra, profe pero te da tanto miedo.

Llevas tanto tiempo sin estudiar, opositar y piensas puff, casa, niños, trabajo y el temido covid ¡qué tanto nos desconcierta!

Y te está entrando miedo, inseguridad, lo sé…

¿Y por qué no? ¿Por qué no perseguir tus sueños?

Puede que no sea fácil, no te voy a engañar, pero nosotros te apoyamos y te damos consejos para que sepas que es lo que te espera.

 

¿Saber uno de los motivos para empezar ya?

Desde el año 2017, se ha ido incrementado la oferta pública y va a seguir así por unos años más.

El motivo es porque desde la U.E. se exige que el número de interinos de las distintas comunidades tiene que reducirse a un 8% y en muchas comunidades se triplica ese dato.

Para conseguir uno de esos puestos en la administración pública hay que pasar por las oposiciones, un suplicio de por sí que se hace más cuesta arriba si además, has perdido el hábito de estudio, y tienes otros miles de cosas más por hacer y la verdad que la situación actual a veces desconcierta

 

Y sabes el motivo más importante ¿Qué tu quieres ser maestr@ o profesor@?

 

¿Y qué te podemos aconsejar?

 

Regla de oro: NO desesperes, pase lo que pase, no te des por vencido a la primera.

 

Asume que opositar es un trabajo.

Opositar no es como ir al instituto o a la universidad, que solo con acudir a clase, hacer los trabajos y sacar un cinco es suficiente.

Las oposiciones son una carrera de fondo y hay que ser el mejor del tribunal para poder optar por la plaza.

La clave es encontrar un hueco y ser constantes.

Estudiar es como montar en bicicleta, nunca se olvida.

Necesitas apoyo.

Muchas veces nos creemos fuertes, que podemos y sabemos de todo y somos los mejores, pero también tenemos días bajos, que nos cuesta hasta abrir los ojos y queremos tirar todo por la borda y nos replanteamos todo.

Ahí estará él/ella tu amigo del alma quien no te dejará que ceses en lograr tus sueños.

El mayor obstáculo que te puedes encontrar es tu desánimo, que no te veas capaz.

Por eso estudiar con un grupo te ayuda.

 

Atracones de estudio CERO .

Vamos poco a poco, empecemos por lo más fácil, para ir cogiendo ritmo, aumentado el tiempo… ponte una meta muy clara y realista, sino te desanimas si no lo consigues tras varias semanas.

No existe una técnica o método único y eficaz para todos. Cada persona tiene unas formas particulares de aprendizaje que les resultan más eficaces.

Existen muchas opciones: subrayados, resúmenes, mapas conceptuales, esquemas, reglas nemotécnicas, etc. ¡encuentra la tuya!

Si conseguimos repetir una misma rutina durante 21 días, lo convertimos en un hábito.

Si lo mantenemos durante 66 días, llegamos a un punto en el que, aunque no apetezca lo hacemos sin “problemas».

A lo largo de ese periodo, lo mejor es que las horas de estudio vayan aumentando de forma progresiva.

 

Aprende a estudiar en la era de internet: evita distracciones.

Cuando íbamos al instituto, apenas estaba extendido el uso de internet (en mi época existía, pero era ese gran desconocido que solo usábamos en un ciber para chatear)

Pero ahora todo cambio, ahora tenemos Smartphone, y tiene wasap, internet, el correo electrónico, un juego, las redes sociales…

Y el móvil empieza a sonar y no para nunca, que si mensajito, notificación.

Y no me vale que me digas que lo tienes en silencio, porque ya se yo que cada 5 minutos lo miras por si hay algo interesante.

Evitar distracciones es muy importante.

Apágalo, sácalo de la habitación…el mundo no se para, te lo prometo.

Usa los recursos que te ofrece internet.

Internet no solo son distracciones, también es un recurso.

Dedica un tiempo a leer e investigar.

Pero dedícale un tiempo prudencial no te vuelvas loco buscando y buscando libros y más y más. Porque el exceso tampoco es bueno.

 

No se deben subestimar las pruebas orales ni dejarlas a la improvisación, por el miedo que da hablar en publico .

En las oposiciones la preparación y defensa oral de las unidades didácticas tienen mucho peso en la nota final. Muchos opositores tienden a enfocar sus esfuerzos básicamente a la preparación de los temarios, confiando en la improvisación para las pruebas orales o dedicándole un tiempo mínimo e insuficiente.

Se trata de un error muy común que puede dar al traste con muchos meses de estudio.

 

Puedes suspender, se consciente de ello, tranquilo , no es el fin del mundo.

Suspender entra dentro de las posibilidades.

Y no solo eso: también es muy probable que apruebes y que tu nota no sirva para alcanzar la plaza.

Pero no pasa nada, nos levantamos y lo seguimos intentando, porque un no apto no significa que no seamos buenos profesionales.

 

Y ahora la pregunta del millón ¿Y cuándo debo empezar a estudiar las oposiciones?

Cuantas veces he oído esta pregunta, es que no hay un número mágico que yo os pueda decir.

No es lo mismo el que termina la carrera y quiere entrar sin más en listas, que el que busca la mejor nota posible, que el compañero que va en busca de la plaza .

Además es difícil establecer un tiempo óptimo para preparar las oposiciones, ya que influyen muchos factores, la experiencia, conocimientos previos, tiempo disponible, facilidad, actitud ante el estudio, capacidad de concentración, las responsabilidades que se tengan (casa, niños…).

Mucha gente opta por la preparación vista a un año, una opción respetable, pero yo cada vez estoy más convencida que podría llegar a ser un error, porque no sabemos los improvistos que pueden surgir, el niño enferma, tienes una operación, ahora el covid y todos confinados en casa con los niños dándoles clase nosotros…

Pienso que es mejor ir atando cabos, ir programando, trabajando, haya o no oposiciones y no perder el ritmo, ser constante y dedicarlo a leer, investigar, prepara materiales y luego el segundo año de preparación, el que toca oposiciones  darlo todo 100% desde el principio.

 

Mi experiencia desde la Academia Kadoora  me hace ver los mismos errores año tras año, sobre todo  el exceso de confianza en la suerte, y luego nos pegamos un gran  batacazo.

No nos damos cuenta de que a las oposiciones no vamos a aprobar, sino que se trata de conseguir ser el mejor de tu tribunal, aunque se tengan pocas posibilidades de plaza…¡¡da igual, lucha!!

Cuanto más arriba en las listas mejor eso siempre se lo digo a mis alumnas, pero  sobre todo sonreír porque cada día estamos un poco más cerca de nuestro sueño…entrar por la puerta del centro como docente.

 

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