¿Qué es la educación inclusiva?

¿Qué es la educación inclusiva?

La UNESCO define la educación inclusiva en su documento conceptual así: ¨La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niño/as del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niño/as¨

Se basa en el principio de que cada niño/a tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas educativos los que se teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades.

En los últimos años, hemos interiorizado el discurso de la educación para todos, la educación inclusiva. Los avances neurocientíficos demuestran que no existen dos cerebros iguales, no quiere decir que nuestra estructura no sea similar en lo relativo a las regiones cerebrales especializadas en determinadas tareas, sino que nos diferenciamos en la cantidad de espacio que cada una de esas regiones ocupan en el área total del cerebro, así como en las zonas implicadas que se activan simultáneamente en las tareas de aprendizaje. Esto determina los diferentes modos en que los alumnos acceden al aprendizaje, las múltiples maneras en que expresan lo que saben y las diversas formas en que se van a motivar e implicar en su propio aprendizaje. 

¿Qué estudiantes son objeto de la educación inclusiva?

Todos los alumnos son diversos, físicamente, por su origen familiar, socioeconómico y culturar, diversos respecto a su lengua materna, su etnia, y cómo ya hemos visto su cerebro, su forma de acceder a la información y su forma de expresarla, por lo tanto, todos los estudiantes son objeto de la educación inclusiva

El Diseño Universal del Aprendizaje, precisamente pone el foco en las barreras del aprendizaje y no en el alumnado. Pero ¿por qué el DUA pone el foco en las barreras? ¿De dónde procede el DUA?

En los años 70 se empieza a utilizar el concepto de diseño universal para referirse al diseño de productos y entornos pensados para ser utilizados por cualquier persona. 

En un edificio construido según el diseño universal se toma como referencia la diversidad de las personas que van a utilizarlo, de esta manera se ahorran recursos, porque no se realizan modificaciones si la necesidad del usuario lo exige, sino que se piensa en múltiples opciones de acceso desde el diseño inicial: las rampas o los mobiliarios ajustados son ejemplos de aplicación del diseño universal.

Entonces, si cada persona accede de una forma diferente a un edificio ¿por qué no pensar que esas diferencias se mantienen en cómo accedemos a la información en general?

Un grupo de investigadores en educación se hicieron la misma pregunta y en 1989 crearon el Centro de Tecnología Especial Aplicada (CAST). En el CAST desarrollaron un acercamiento didáctico que llamaron DUA o Diseño Universal para el Aprendizaje. El DUA busca fortalecer las capacidades del mayor rango de estudiantes independientemente de sus características o sus condiciones particulares. 

Este enfoque hereda fundamentos del diseño universal como el diseño flexible y se rige por tres principios. 

El primero pensando en qué se aprende, propone que se faciliten múltiples medios de representación o formas distintas de percibir la información, así como experiencias de aprendizaje diversas como ejercicios teóricos, prácticas o dinámicas de reflexión

El segundo enfocado a cómo se aprende y que plantea que se debe presentar en múltiples medios de acción y de expresión. Expresar lo aprendido de diferentes formas requiere de una gran cantidad de estrategia, práctica y organización.

Este principio se considera poco, porque el diseño generalmente se centra en como presenta la información la persona que facilita y no desde la interacción de los estudiantes con esa información.

Y el tercer principio parte del por qué se aprende y propone que hay que ofrecer múltiples formas de implicarse en el proceso. Cuando aprendemos necesitamos vincularnos afectivamente porque el sentido de pertenencia y la motivación de la persona que estudia son determinantes.

Cada principio se pensó para estimular las subredes implicadas en el aprendizaje y pretenden eliminar la llamada “talla única para todos” (CAST, 2013) que promueve la enseñanza tradicional.

Podemos decir entonces que el DUA comparte muchos fundamentos con la educación inclusiva. 

En la LOMLOE aparece implícito el Diseño Universal del Aprendizaje, y la agenda 2030 aboga por garantizar un acceso equitativo al aprendizaje de calidad. 

Entonces, ¿Si el DUA es tan relevante por qué no empezar a implementarlo?

  

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