La vocación como motor de la oposición

Estamos inmersas en medio de una oposición que no sabemos si nos dará esa plaza que tanto ansiamos y nos acercará a nuestro sueño.

Esta incertidumbre nos quita un poco el sueño, ¿a ti también te pasa?Resultado de imagen de incertidumbre

 

A veces me descubro soñando con ese futuro, me imagino con una plaza fija, cerca de casa, sin tener que volver a pasar por todas estas horas interminables de estudio. Sin tener que decir que no a todos los planes que me proponen y sin tener que hacer malabarismos para llegar a todo. Y sin la frustración de los días perdidos o la culpa de: podría haber hecho más.

 

Otras, en lugar de soñar, me preocupo.

Mi mente empieza a dar vueltas y más vueltas analizando estos últimos meses, haciendo balance y comparándome con compañeros que parece ser que lo llevan mil veces mejor que yo.

Empiezo a sentir la ansiedad de: ¿y si no apruebo..? o ¿y si apruebo pero no tengo plaza?

Me pongo en la situación, y dejo a todos mis miedos campar a sus anchas.Resultado de imagen de frustracion

 

 

Tengo momentos de todo pero.. qué te voy a contar a ti, ¿verdad?

 

Y hay días en que, de repente, me ilumino y me doy cuenta de que.. no estoy tan mal.

Es muy fácil caer en la desesperación y pensar “joder, menudo asco de situación”. Estoy atrapada entre apuntes, no veo la luz del sol, no sé qué va a pasar y una larga lista de quejas que seguro que te sabes tan bien como yo.

Pero esta oposición es nuestra decisión y es una elección basada en nuestra vocación.

Vocación

Podemos definir vocación como “Inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo.”

 Parece fácil ¿no? Que cada uno de nosotros encontremos nuestra verdadera vocación… Pero no es tan sencillo como mucha gente cree; por ello, cuando la hemos encontrado, hemos tenido un montón de suerte. O, como mínimo, eso creo yo.

Hay tantísima gente que jamás descubre su vocación… van dando tumbos de un lado a otro, sumando cursos, másters o lo que sea, para intentar dar con algo que les apasione. Otros directamente se conforman con lo que ya decidieron un poco a tientas. Aunque no les guste y les cueste levantarse cada mañana. Sus motivos tendrán.

En cambio, nosotras lo hemos tenido claro. Es cierto que, a veces la vocación es más temprana en algunas personas.

En mi caso, mi vocación de ser docente la tengo casi desde los 7 años…Tengo claro que este es mi sueño, mi futuro… Y al tener tan claro no es tan fácil que me rinda. Claro que he tenido, tengo y tendré momentos de desesperación, de frustración e incluso de tristeza, pero esos momentos se esfuman a los pocos minutos porque soy muy consciente de que estoy persiguiendo uno de mis sueños. Y, además, un sueño que es posible, porque… si otros lo han logrado, ¿Por qué yo no?

 

La vocación no es solo importante para no rendirse en esta carrera de fondo, sino para que, cuando consigamos entrar en esa profesión  pondremos todo nuestro empeño, ganas e ilusión.

Estamos dándolo todo, conscientes de que lo que viene después es la gran recompensa. Seremos felices y nos levantaremos cada mañana con la certeza que estamos dónde queremos y tenemos que estar.

 

Cierto, el tener vocación no es una fórmula mágica que va a hacer que aprobemos las oposiciones, pero como mínimo te dan más ganas de luchar y con más fuerza día tras día.

Es una motivación, una seguridad de “estoy dónde tengo que estar y estoy haciendo lo que quiero hacer, por muy jodido que sea”.

Resultado de imagen de si te caes te levantas

 

Y si caemos, nos volvemos a levantar. No te rindas, toma aire y lucha por tu vocación

Si te caes siete veces, levántate ocho«- Proverbio japonés

 

FormArte, el arte de formar

Una respuesta a «La vocación como motor de la oposición»

  1. Yo me he presentado ya…unas 7 veces! Y todas diferentes.
    La primera sin saber ni lo que era opositar y por una especialidad que no era la mía porque Primaria “no existía” en oposiciones.
    La segunda,
    estudiando pero una especialidad que no era la mía.
    La tercera, mi especialidad pero sin estudiar.
    La cuarta,mi especialidad estudiando y aprobando pero sin plaza.
    La quinta,por inglés porque así tenía que ser y no hubo la más mínima suerte.
    La sexta de nuevo por mi especialidad pero sin estudiar por temas personales.
    La séptima estudiando por mi especialidad y aprobando a medias por ser ya eliminatorias…
    Y la última(ya van 8 entonces…) sin estudiar y sin éxito.
    El día 22 haré la novena: a ver qué acontece.
    Vocación??? MUCHÍSIMA.
    Esto no se aguantaría de otra manera.
    Mucha suerte!

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