La soledad del opositor

Es dura la soledad de la opositora u opositor, ya no solo, porque dedica la mayoría de su tiempo a las academias, estudio, la casa… sino que en muchas ocasiones lo tiene que compatibilizar con trabajo y niños.

En este costoso proceso no sólo se trata de alcanzar los objetivos que una misma se ha marcado sino también el bienestar personal, fortalecer la identidad personal, aumentar la autoestima todo ello englobado en lo que se conoce como desarrollo personal.

No hay duda de que acceder a un puesto de trabajo en la función pública es un hito de desarrollo personal para muchas personas y que, alguno de los, cambia la vida de una persona. Se es una persona cuando se inicia el proceso y otra diferente cuando se finaliza y ello independientemente del resultado obtenido.

Preparar oposiciones resulta todo un reto y, sabemos que enfrentar los retos nos hace crecer, desarrollarnos, cambiar. Y es un camino para sentirte acompañada, apoyada y motivada.

¿Cómo?

Mediante técnicas y consejos útiles durante todo ese proceso de cambio.

Para ello existe la figura del mentor personal.

Es como un entrenador personal que día a día está a tu lado, ayudándote en los momentos más difíciles, proporcionándote “chutes de motivación», pero también empujando y dándote energía cuando te falta.

También analiza contigo los miedos que son el vehículo para llegar directamente a la necesidad, y también la forma de compatibilizar la preparación con la vida personal.

Hay algo muy claro que el mentor debe conseguir para todo el camino a recorrer, la persona que hoy es la opositora y la persona que será cuando finalice son dos personas distintas y ésta última será la consecuencia de un trabajo juntos.

La segunda será el resultado de la evolución de la primera. Se trata la construcción todo un camino que ha de mantenerse durante todo el tiempo que dure la oposición, el trabajo con las dificultades y cómo mantener el compromiso.

Te apoyará en la forma de estudio, cómo iniciar, desarrollar y cerrar una sesión de estudio; cómo afrontarlo según tipo de examen; qué conviene tener a mano durante todo el proceso; qué es conveniente hacer en las primeras semanas y cómo gestionar el tiempo.

Es muy importante también tener en cuenta las propuestas que te hará para mantener la salud tanto corporal como mental, relajarse, concentrarse y estar lo más descansado posible de forma que resulte más fácil soportar un proceso largo e intenso. Se proponen para ello distintos ejercicios y se dedica parte del proceso de acompañamiento a las emociones su significado y su gestión.

Se proponen acciones que es conveniente llevar a cabo antes de ese día y, en el día concreto, las propuestas que se realizan se dirigen a momentos concretos: antes de entrar en el examen, antes de comenzar el mismo, durante el mismo, antes de salir, después de salir y una vez en casa.

Y al final de todo ese camino no queda más que hablar que de los resultados, superar los exámenes y por tanto el proceso de aprobar o suspender. Es aquí donde el mentor introduce de nuevo valiosas distinciones que te ayudan a quererte a ti misma, distinguiendo entre quién eres y lo que haces, con el fin de ayudarte a transitar por este momento y enfocarlo hacia el futuro.

Se trabaja la gestión emocional, pensamientos, miedos, creencias negativas, gestión del tiempo, organización, planificación, autocuidado.

Se trata al fin y al cabo de ganar la batalla y se hace necesario alguien que de vez en cuanto te ayude a llevar tus armas o a proporcionarte unas nuevas.

Alguien que te llevará hacia el triunfo personal y profesional.

Kadoora te abre las puertas del cole

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