Ideas para establecer hábitos de estudio

Los buenos hábitos y técnicas de estudio son fundamentales para ayudar a los estudiantes a aprender de manera más eficiente, sentirse más seguros académicamente, perseverar en los desafíos y, en última instancia, dar lo mejor.

A veces, se da por hecho que los alumnos ya tienen estas habilidades y hábitos aunque no se hayan trabajado explícitamente. Sin embargo, la verdad es que a veces, no las tienen; muchos estudiantes pueden no saber realmente cómo estudiar para los exámenes o cómo. organizarse. De hecho, muchas veces nos encontramos estos mismos problemas en jóvenes y adultos cuándo quieren empezar a opositar.

Si bien estas habilidades pueden ser un desafío para muchos estudiantes, son habilidades que pueden mejorarse con el tiempo.

Sería interesante tomarnos el tiempo necesario para abordar y enseñar estas habilidades y técnicas de estudio. Enseñarlas desde un principio es importante para ayudar a los alumnos a dar lo mejor de sí mismos.

Veamos algunas ideas y trucos para llevarlo a cabo, ¿te parece?

Ideas para establecer hábitos de estudio

Antes que nada, es importante conocer bien a tus alumnos, ser conscientes de qué saben y cómo desempeñan sus tareas y estudio.

Enseñar cómo estudiar para exámenes y cuestionarios:

Es importante dedicar tiempo a enseñar distintos tipos de estrategias diferentes para el éxito: tomar notas, hacer esquemas, resúmenes, hacerse preguntas, hacer tarjetas, que un compañero les haga una prueba, volver a hacer los ejercicios de clase, etc. Las distintas estrategias funcionan para diferentes alumnos, por lo que es importante que todos tus estudiantes estén expuestos a varias técnicas. Y sobre todo que dejen de creer que memorizar es el camino para aprobar exámenes.

Se puede estudiar solo para aprender

Generalmente, cuando se es estudiante se tiene la idea que estudiar solo es importante cuando se acerca un examen (que levante la mano quién no haya pensado eso durante la niñez). Quizás deberíamos trabajar con la idea de que estudiar es parte del proceso de aprendizaje. Estudiar solo para aprender puede ayudar a reducir la cantidad de tiempo que después tendrán que estudiar cuando se acerque el examen y les ayudará a consolidar mejor los conocimientos.

Sí, es una tarea complicada, todos hemos sido estudiantes. Sin embargo, aunque de la noche a la mañana no vaya a cambiar su concepción, ir plantando la semilla de esta idea será un gran paso. 

Practicar las habilidades con el temario de estudio actual

Tus estudiantes pueden sentir que aprender habilidades de estudio es una pérdida de tiempo. Preferirían adelantar deberes o hablar con el compañero de al lado.

Para incentivar su aprendizaje pero que, al mismo tiempo, sean significativas es aplicarlas con el temario de estudio que se esté dando.

Por ejemplo, si estamos aprendiendo a hacer esquemas, se pueden hacer con el tema actual de X clase. O si estamos aprendiendo a hacer tarjetas didácticas, podemos usar el vocabulario que ha salido en lengua esta semana.

Usar el plan de estudios actual junto con la enseñanza de las habilidades, puede hacer su aprendizaje más significativo y memorable.

Trabajar en los hábitos y rutinas

Los hábitos y rutinas son muy importantes de cara al estudio. De hecho, cualquier tarea es mucho más rápida y fácil cuando se convierte en parte de nuestra rutina. Si estás acostumbrada a limpiar los cacharros que usas para cocinar mientras cocinas o justo al terminar, hacerlo no es un suplicio y, seguramente, ya lo haces de forma mecánica. En cambio si no tienes ese hábito, cuando terminas de comer y ves todo el montón de cachibaches por lavar, esa tarea se vuelve más pesada.

Lo mismo pasa con los hábitos de estudio y eso es lo que debemos transmitir a nuestros estudiantes. A medida que una acción se convierte en hábito, será mucho más sencillo para ellos hacerlo.

Podemos fijar una acción para llevarla a cabo cada día durante X tiempo. Por ejemplo, hacer un resumen de lo que se ha aprendido ese día en la asignatura, 5 minutos antes de terminar las clases hacer un repaso a la agenda, etc.

Enseñarles a saber priorizar tareas

Priorizar es la capacidad de determinar en qué orden se deben realizar las tareas. Esta es una habilidad crítica, pero puede ser un desafío, especialmente cuando los estudiantes hacen malabares con muchas responsabilidades diferentes.

En un principio, para ir entrando en materia, podéis repasar entre todos las tareas actuales y discutir qué es prioritario, por qué, etc. No solo le estarás dando una hoja de ruta a tus alumnos sino que empezarán a comprender las demandas de las tareas y en qué orden es más lógico desempeñarlas.

Para ello también es interesante que aprendan cómo administrar su tiempo y sean capaces de determinar cuánto tiempo aproximado les llevará cada tarea. Parece muy fácil a priori, pero en la práctica no lo es tanto. Es importante trabajar en los hábitos de estudio desde la niñez. Enseñarles a nuestras alumnas y alumnos que estudiar no consiste en memorizar como un loro, soltarlo todo en el examen y olvidar. Hay vida más allá de eso. También dejarles claro que no hay una forma correcta de hacerlo; cada persona es un mundo y lo importante es encontrar qué le funciona a cada uno.

Si no ponemos énfasis en ello, luego llegan a la universidad o a estudiar unas oposiciones y se les hace un mundo la cantidad de temario y no saben ni por dónde empezar.

Los conocimientos son importantes, sí. Pero saber cómo adquirirlos también.

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