Eres opositora y hoy estás un poco más cerca

Eres opositora.

Te levantas cada mañana para luchar por un sueño y te acuestas cada noche un poquito más cerca de éste.

Más cerca de esa plaza que a pesar de no tener la certeza de saber si conseguirás, te da la fuerza y el ánimo necesario para seguir día tras día.

Tienes dudas. Dudas de si has escogido el camino adecuado, de si llegarás al final de la meta y de si lo estás haciendo bien. Y las dudas siempre están ahí. Duelen, joden, te reconcomen por dentro.

Pero has aprendido a acallarlas cuando toca y a convivir con ellas.

 

Eres opositora y sabes lo que significa el sacrificio. Sacrificar celebraciones, cenas, fines de semana fuera, vacaciones, noches de fiesta, de cine, teatro. Sacrificar tiempo con los tuyos. Sacrificar horas de sueño. Y sacrificar relaciones que se van enfriando porque no tienes tiempo.

 

Tiempo. ¡Qué dimensión tan distinta tiene el tiempo para ti ahora…!

¿Qué hacía antes con mi vida? ¿Cómo podía perder tanto el tiempo? ¿Por qué no lo aproveché más?

El día tiene 24h y tú necesitarías como 20 más para llegar a todo.

 

Eres opositora y sabes que el estudio es prioritario sobre cualquier cosa. Y es sacrificado. Tienes masters en organización, planificación y en robarle ratitos al día para sentarte enfrente el temario.

Tienes planificadores, agendas, libretas, bolígrafos, subrayadores, post-its y todo un arsenal de material.

Eres opositora y sabes que no puedes compararte con nadie. Nadie, sean opositores o no. Tu ritmo de vida es distinto al de los demás.

Pero eres opositora y esto es por lo que has apostado. Decidiste jugártela por ello y si lo sentiste en su momento, fue por algo.

 

Eres opositora y te mereces que te traten con respeto y que te valoren. A aquellos que digan que estudiar no es un trabajo, mándales a freír espárragos. Tú más que nadie sabes lo que es empezar la jornada a las 8h y terminarla a las 20h sin que tu cuenta corriente aumente a fin de mes. Y sin saber si esas 12h tendrán su recompensa.

 

Eres opositora y sabes que hay momentos de flaqueza. Momentos en que necesitas y te mereces darte un respiro pero sabiendo que después hay que volver a subir a floter. Aferrarse de nuevo a la meta, a la ilusión que te hizo empezar.

 

Eres opositora y sabes que las ganas tienen que poder sobre las dudas, el miedo, los días negros y el hastío.

Eres opositora y hoy estás un poco más cerca.

 

Y pase lo que pase hoy, mañana hay que levantarse con más fuerza que nunca.

 

FormArte, el arte de formar.

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