Actividades y estrategias para conocer el nivel de comprensión de tus alumnos

En la enseñanza, la comprensión es de vital importancia. Eso de memorizar y soltarlo todo el día del examen, no vale. Para que un estudiante pueda interiorizar cualquier información, es necesario que exista un aprendizaje comprensivo.

 

Comprender es ser capaz de pensar y actuar a partir de lo que se sabe.

Y, a veces, con todo el material que se necesita cubrir en una aula en poco tiempo, se nos pasa asegurarnos de que nuestros estudiantes están comprendiendo lo que estamos dando en clase.

Además, muchas veces tus estudiantes, sea por vergüenza o porque no paran suficiente atención, se llevan las dudas a casa. No estás en su cabeza y, si ellos no se manifiestan, es complicado que tú sepas por ciencia infusa si realmente han entendido la lección.

 

¿Cómo saber si realmente lo están comprendiendo?

Hoy te traemos algunas estrategias de evaluación simples y algunos consejos para ver cuál es el nivel de comprensión de nuestros estudiantes.

Actividades y estrategias para conocer el nivel de comprensión de tus alumnos

1. Preguntas abiertas

 Lo mejor es evitar las preguntas de sí/no. ¿Hay alguna duda? Generalmente la respuesta será “no” porque es lo más fácil y rápido y, en algunos casos, la vergüenza les hace callar. Lo que pasa en el momento de hacer ejercicios, o peor, durante el examen es que admiten que están perdidos y que no llegaron a entenderlo.

 

Para ayudar a los alumnos a comprender ideas en clase, lo mejor es hacer preguntas abiertas que requieren que los alumnos/as escriban o hablen. Indudablemente, revelarán más de lo que hubieras pensado pedir directamente.

 

 

2. Pide a los alumnos que reflexionen

Durante los últimos cinco minutos de la clase, pide a los alumnos que reflexionen sobre la lección y escriban lo que han aprendido. Luego, puedes pedirles que consideren cómo aplicarían este concepto o habilidad en un entorno práctico.
Otra forma de hacerlo, sobre todo si crees que son lecciones más complejas, es pedirles que escriban, de forma anónima, las dudas o lo que no hayan entendido en un papel. Puedes empezar la siguiente clase resolviendo esas dudas.

3. Usa pruebas

Puedes hacer alguna prueba corta, ejercicio o juego al final de clase para verificar su comprensión. De esta forma ellos también se acostumbrarán a poner más atención o hacer más preguntas cuando surjan dudas.

 

Otra opción es pedir a tus estudiantes que resuman o parafraseen conceptos y lecciones importantes. Esto se puede hacer oralmente, visualmente o de otra manera.

4. Señales de mano.

Las señales de mano se pueden usar para calificar o indicar la comprensión de los estudiantes del contenido. Los estudiantes pueden mostrar desde cinco dedos para señalar la comprensión máxima a un dedo para indicar la comprensión mínima. Esta estrategia requiere el compromiso de todos los estudiantes y te permite saber, en un solo vistazo, su nivel de comprensión. Una forma más distendida y divertida para ellos de expresarse.

5. Cuatro esquinas

 

Otra forma divertida de que tus alumnas y alumnos expresen si han entendido o no la lección. Tu podrás hacerte una instantánea rápida y fácil de su comprensión con esta actividad que brinda una oportunidad para el movimiento de los alumnos y te permite a ti, monitorear y evaluar la comprensión.

 

Consiste en que tú haces una pregunta o una declaración. Luego, los estudiantes se mueven a la esquina apropiada del aula para indicar su respuesta al mensaje.

 

Por ejemplo, las opciones de la esquina pueden incluir «Estoy muy de acuerdo», «Estoy totalmente en desacuerdo», «Estoy bastante de acuerdo» y «No estoy seguro».

Estas son solo algunas ideas que puedes usar en clase, pero ¡hay mil formas más de hacerlo!

 

¿Tienes alguna estrategia o actividad para ello? ¡Te leemos!

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