7 preguntas para maestras para reflexionar sobre el curso

Resultado de imagen de niños reflexionandoAntes de empezar a soñar con las benditas (y muy merecidas) vacaciones de verano, puedes aprovechar para hacer una pausa y reflexionar acerca de este año que acaba de terminar. Sobre tus logros, aspectos a mejorar y todo aquello que has aprendido a lo largo del curso.

 

Precisamente, una de las mejores partes de la enseñanza es que cada año vuelve a comenzar con un nuevo grupo de estudiantes, nuevos desafíos y nuevas oportunidades para marcar la diferencia. Cada año, tienes la oportunidad de crecer y perfeccionar tu arte como maestra.

Hoy te traemos algunas preguntas para que reflexiones sobre ello.

 

7 preguntas para reflexionar sobre el curso:

●     ¿Qué salió bien y planeas continuar?

Es bueno empezar siempre con los aspectos positivos y pensar que salió bien. Puedes pensar en áreas generales pero intentando ser lo más específica posible. Por ejemplo, la gestión del aula, la satisfacción de las necesidades de tus estudiantes, la comunicación con los padres, la comunicación con los estudiantes, el tipo de evaluación…
Puede tratarse tanto de cosas que fueron un enfoque personal tuyo o de la escuela.

Pensando primero en los aspectos positivos, te pones en una mentalidad mucho más sana y comprensiva para pensar luego en las áreas que quieres cambiar o modificar.

 

●     ¿Qué unidades o lecciones tuvieron más éxito? ¿Cuáles no terminaron de ir como te hubiera gustado? ¿Por qué?

A veces, a pesar de todas las horas invertidas en el plan de estudio, las cosas no van según lo planeado (o esperado). En otras ocasiones, una idea improvisada sobre la marcha resulta ser un éxito rotundo. Analiza y reflexiona sobre qué factores influyen en esto. ¿Pueden haber tenido más éxito aquellos aprendizajes emocionales y sociales que el académico puro y duro? ¿Los proyectos en equipo tienen mejores resultados que los individuales?

 

●      ¿Conseguiste todos tus objetivos? ¿Qué se podría cambiar al respecto?

Una verdad como un templo es que nunca hay suficiente tiempo por lo que es imprescindible priorizar.  El tiempo empleado en cada tema o unidad puede variar en función de las necesidades de tus alumnos. ¿Pasaste mucho tiempo repasando cierto contenido? ¿Hubo temas que se hicieron muy largos y pesados? ¿Otros quedaron cortos? ¿Llegaste a dar todos los contenidos que quisiste? ¿Hubo temas que, por festivos u otros eventos, costaron más de dar?
Quizás es buen momento para buscar brechas con tu paralelo/a y con los profesores de cursos inferiores y superiores o pensar en buscar soporte en vídeos o tutoriales para completar algunos temas o lecciones.

 

●       ¿Qué cambios has introducido o qué has probado este año en clase por primera vez?

Innovar es importante. Buscar otras formas de enseñar, otros caminos para que tus estudiantes aprendan y lo hagan con ganas y motivación.

Dale una vuelta a aquellas actividades, dinámicas o herramientas que has introducido y haz balance de cómo han ido. ¿Has visto mejores resultados? ¿Tus alumnas y alumnos han participado más? Además de reflexionar acerca de ello, piensa en cómo puedes mejorarlo y qué otras cosas nuevas puedes probar durante tus clases. La enseñanza también es prueba y error y lo que puede funcionar para un grupo puede no hacerlo para otro.

 

●      ¿Qué cambiarías si pudieras? ¿Hubo algo particularmente frustrante? ¿Qué te ha causado más estrés?

No todo puede ser de color de rosa. Hay días, semanas o incluso épocas malas. Esto es una realidad. Hay estudiantes más complicados, lecciones que se cruzan o proyectos que no funcionan ni a tiros. No pasa nada, es NORMAL. Sin embargo, ser conscientes de qué ha sucedido y cómo te ha afectado a ti, te da tablas y te ayuda a adaptarte mejor en un futuro. Aceptar lo que tú podrías haber hecho mejor pero también lo que se escapa de tus manos y tú no puedes controlar.

 

●     ¿Has tenido un buen equilibrio entre tu vida personal y profesional?

Termina el curso y nos centramos completamente en las metas y objetivos como maestras pero… ¿qué pasa con nuestra vida personal? Es importante encontrar ese balance y, si no te cuidas primero fuera de clase, no puedes desempeñar tu trabajo en plena forma. Piensa qué obstáculos o frustraciones has sufrido, cómo ha sido tu sueño, ejercicio, dieta, tus momentos libres.. ¿has conseguido desconectar? ¿has disfrutado de ti y de tus aficiones? ¿Qué puedes hacer para que el próximo año sea mejor a nivel personal? Sacar tiempo para tu propio bienestar es de vital importancia.

 

●     ¿Qué has aprendido a nivel profesional?

Cada curso escolar te aporta nuevos aprendizajes. De ti, de la forma de enseñar, de nuevas perspectivas y puntos de vista, de cómo manejar situaciones, cómo empatizar más con tus alumnos y un largo etcétera. Nos repetimos más que el ajo pero… CRECER, tanto profesional como personalmente, debe ser una constante en tu vida.
Seguro que este año lo has hecho pero es probable que haya algo nuevo que quieras descubrir, aprender o perfeccionar.

No solo se trata de pensar en qué te ha enseñado este curso, sino qué quieres aprender para o durante el próximo. Hay un mundo ahí fuera lleno de nuevos conocimientos y perspectivas.. ¿lo vas a dejar escapar?

 

 

El final de un curso es un momento ideal para reflexionar, darse cuenta en qué lo has petado y qué se podría haber hecho mejor.Resultado de imagen de voy a ser la mejor version de mi

Nadie nace aprendido, contamos con muchos nuevos recursos y las nuevas generaciones cambian.

¡Vamos a ser nuestras mejores versiones en el próximo año! ¿Te apuntas?

 

 

La reflexión es el mejor antídoto frente a los problemas

 

Kadoora

 

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